El niño
Entra sin credenciales, con un código. Solo encuentra las islas elegidas para él y un avatar, «Mi sonido», que lo acompaña y se enriquece con la participación a lo largo del tiempo. Sin clasificaciones, sin comparaciones.
Para musicoterapeutas que trabajan con niños y adolescentes
Isora es una plataforma web para la musicoterapia: un archipiélago de islas musicales interactivas que responden a la voz, el tacto y el movimiento, y una consola en la que el musicoterapeuta organiza las actividades, observa, revisa las sesiones y documenta el proceso.
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Entra sin credenciales, con un código. Solo encuentra las islas elegidas para él y un avatar, «Mi sonido», que lo acompaña y se enriquece con la participación a lo largo del tiempo. Sin clasificaciones, sin comparaciones.
Decide qué islas abrir y cómo. Revisa las sesiones en la Time Machine, escribe observaciones y objetivos tipo PEI con el lenguaje de la CIF, genera informes. Todas las decisiones son suyas.
El padre o la madre tiene un acceso separado: ve los perfiles vinculados, inicia el uso en casa dentro de los límites de tiempo fijados por el terapeuta y gestiona los consentimientos. No ve los datos clínicos.
En la consola
Isora no interpreta ni evalúa: ordena lo que ha sucedido, para que el profesional pueda mirarlo con calma.
Una sesión se revisa como en una línea de tiempo: islas, elecciones, cambios del avatar y las melodías cantadas o tocadas por el niño, resintetizadas en el navegador. Notas ancladas al minuto, cifradas.
Foco en categorías de la CIF de la OMS, objetivos con resultado esperado y criterio de verificación, observaciones con los calificadores introducidos por el terapeuta. Isora no los calcula ni los sugiere.
Todos los perfiles en una tabla: continuidad, últimas observaciones y tendencias del juego, comparadas solo con el propio niño. Perfiles activos, en pausa o archivados.
Además de las islas del niño, el musicoterapeuta tiene Echora completa como instrumento propio, para abrirla en una pestaña y tocarla en sesión.
El ciclo gesto → sonido funciona por completo en el navegador, sin retrasos de red. Al servidor solo llegan la configuración y algunos valores numéricos de la actividad.
El nombre, los apellidos y la fecha de nacimiento del niño, las notas y los objetivos se cifran en el navegador del terapeuta: el servidor nunca los ve. Ninguna grabación de audio, vídeo o imágenes.
Las islas no reproducen canciones: generan música en tiempo real, cada vez distinta, que sigue el comportamiento del niño.
Isora no interpreta, no evalúa y no aconseja. Ofrece actividades y observaciones descriptivas: tiempos, frecuencias, elecciones, tendencias.
Universidades, escuelas de formación, entidades
Isora puede entrar en el aula: centros de demostración sin datos reales, talleres guiados, la Time Machine como herramienta para aprender a observar. Buscamos colaboraciones con quienes forman a los profesionales del sector.
Cada isla es un pequeño mundo sonoro con su propia manera de escuchar al niño: la voz, el tacto, el cuerpo o, simplemente, estar.