Las islas

Las islas son generadores musicales interactivos, no instrumentos virtuales. Escuchan la voz, el tacto o el movimiento del niño y responden con música creada en ese momento. Cada isla declara qué elecciones del niño observa, qué ajustes puede regular el terapeuta y qué datos registra.

  • Echora Disponible

    Entrada: Tacto y voz

    Un tambor de acero luminoso dentro de un sol: cada toque se convierte en una nota que Echora entrelaza con armonías y percusiones suaves. El terapeuta elige la escala, la nota de partida y el instrumento; en modo activo Echora también escucha la voz. El terapeuta también puede abrir la Echora original, completa, como instrumento propio.

  • Cueva del eco Disponible

    Entrada: Voz

    La voz del niño vuelve transformada: más aguda o más grave, armonizada, en canon. Con el reto, la cueva propone un breve perfil melódico para imitar.

  • Diálogo de las gaviotas Disponible

    Entrada: Voz o tacto

    Pregunta y respuesta: la isla canta una frase y espera la respuesta del niño. La frase siguiente se adapta a esa respuesta, y el diálogo se puede volver a escuchar en la Time Machine.

  • Globo aerostático Disponible

    Entrada: Voz

    Una nota cantada hace subir o bajar el globo. Manteniendo la nota el tiempo suficiente se alcanza la altura indicada, ajustada a la voz del niño.

  • Lluvia Disponible

    Entrada: Tacto

    Cada toque es una gota afinada sobre una alfombra armónica. El tempo puede seguir al niño o acompañarlo hacia un ritmo más tranquilo o más vivo.

  • Collar de sonidos Disponible

    Entrada: Tacto

    El niño ensarta perlas sonoras en un hilo que se repite en bucle, construyendo y variando sus propias secuencias.

  • Luciérnagas Disponible

    Entrada: Movimiento

    El movimiento del cuerpo enciende luciérnagas y sonidos distintos en cada zona de la pantalla. La imagen de la cámara se procesa en el dispositivo y nunca se guarda.

  • Estatuas musicales Disponible

    Entrada: Movimiento

    La música y el movimiento se detienen y vuelven a empezar juntos. Con el reto la iniciativa se invierte: es la música la que decide cuándo detenerse.

  • Isla de la calma Disponible

    Entrada: Tacto mínimo

    Un paisaje sonoro que se ralentiza poco a poco. El niño solo elige los elementos: olas, pájaros, campanas.

  • Memoria sonora Disponible

    Entrada: Tacto

    El clásico juego de memoria, con cartas que revelan sonidos generados: se buscan las parejas por timbre, altura o ritmo.

  • Parque de la música Disponible

    Entrada: Tacto y movimiento, junto a otros

    Varios niños del mismo centro tocan juntos a distancia, cada uno con su instrumento, sobre el mismo pulso y la misma armonía, guiados por el musicoterapeuta. Los demás solo se ven como avatares y figuras estilizadas. Solo con el consentimiento de la familia.

Mi sonido

En todo el archipiélago el niño está acompañado por su propio avatar, que reacciona a sus gestos. El terapeuta decide qué se puede personalizar y con qué frecuencia; el avatar se enriquece con la participación a lo largo del tiempo, nunca con el rendimiento.

Tranquilas y accesibles

Colores suaves, grandes zonas para tocar, animaciones reducidas cuando hace falta, volumen máximo fijado por el terapeuta. Una calibración compartida permite que una isla use, por ejemplo, la extensión vocal medida en otra.